Enterarse de que un cliente o deudor ha sido declarado en concurso de acreedores genera, de entrada, la incómoda sensación de que la deuda está perdida. Pero esa sensación no siempre se corresponde con la realidad. Lo que sí es cierto es que a partir de ese momento las reglas cambian por completo: ya no es posible reclamar la deuda por las vías habituales y entra en juego un procedimiento específico que hay que seguir y con plazos concretos que pasamos a explicarte desde Dominus Recobros, tus especialistas en gestión de cobro a morosos en A Coruña.
Lo primero es verificar la situación en el Registro Público Concursal
Antes de actuar, conviene confirmar que la declaración de concurso es efectiva y conocer los datos del procedimiento. El Registro Público Concursal, al que se puede acceder online, permite consultar si una empresa ha sido declarada en concurso, el juzgado que conoce el procedimiento y quién es el administrador concursal designado. Se trata del punto de partida obligatorio para cualquier acreedor que quiera defender su crédito.
Comunicar el crédito en el plazo legal: el paso más urgente
Una vez declarado el concurso, el acreedor tiene un mes para comunicar su crédito a la administración concursal. Este plazo empieza a contar desde el día siguiente a la publicación del auto de declaración de concurso en el BOE. La comunicación, tal y como te pueden confirmar nuestros expertos en deudas en A Coruña, debe hacerse por escrito, firmada por el acreedor o su representante, e incluir el importe exacto de la deuda, su origen, la fecha de vencimiento y la documentación que la acredite. No comunicar en plazo no hace desaparecer el crédito automáticamente, pero sí que puede derivar en su clasificación como crédito subordinado.
¿Cómo se clasifica el crédito y qué implica cada categoría?
Una vez comunicado, la administración concursal examina el crédito y lo incluye en la lista de acreedores con una clasificación que determina el orden de cobro. Los créditos con privilegio especial o general cobran antes que los créditos ordinarios, y estos antes que los subordinados. Desde Dominus Recobros te aconsejamos conocer muy bien en qué categoría se sitúa tu crédito y si existe margen para impugnar una clasificación desfavorable.
¿Por qué conviene actuar con un gestor especializado desde el principio?
Los procedimientos concursales tienen una complejidad técnica y jurídica que hace recomendable contar con apoyo profesional desde el primer momento. Ten en cuenta que un error en la comunicación del crédito, un plazo incumplido o una documentación incompleta son errores con el potencial de comprometer el cobro.
Especialistas en deudas impagadas en A Coruña
En Dominus Recobros gestionamos la defensa de los créditos de nuestros clientes en procedimientos concursales con el rigor y la agilidad que exigen estas situaciones. Si tienes una deuda impagada en A Coruña y tu deudor acaba de entrar en concurso, puedes contactar con nosotros de inmediato para tenerlo todo bajo control.